martes, 25 de junio de 2013

Corredores

CORREDORES

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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Hace horas que quienes competían en el marathón por dinero terminaron su carrera. Sin embargo, desde mi ventana sigo viendo personas que golpean sus huesos contra los duros e irregulares adoquines, imagino como crujen rodillas y tobillos, siento su flagelo en mis caderas. Van a punto del infarto, meneándose lastimosamente, con el dolor expuesto en la cara. Esas personas no compiten por dinero. Corren estimulados por la imagen de sí mismos, inscrita por una razón sólo por ellos conocida en algún profundo rincón de sus entrañas, aunque también quizás completamente inconsciente. A esa imagen llaman meta.

San Luis Potosí, S.L.P., a 25 de junio de 2013.

Nectario

NECTARIO

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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Si toda intervención humana es una modificación del orden de las cosas, ¿qué hacer con el nectario de colibríes en mi ventana? ¿Privarme acaso del único pedazo de naturaleza que aún disfruto en esta ciudad envuelta en nubes de monóxido de carbono y otros gases industriales? ¿Dejar que esas pequeñas criaturas vuelen por el mundo conforme a la temperatura de los vientos y vivan o sucumban, según sus propias capacidades? ¿Acostumbrarme a su ausencia a cambio de la certeza de que su deseo de llenar sus venas con azúcar les llevará a buscar desesperados bosques cada vez más raros? ¿A llevarse mis segundos de asombro en sus nerviosas alas?

San Luis Potosí, S.L.P., a 25 de junio de 2013.

domingo, 23 de junio de 2013

Guacamayas en el centro de San Luis

GUACAMAYAS EN EL CENTRO DE SAN LUIS
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Guacamayas vuelan por el centro de San Luis, obstinada resistencia de vivir en un sitio donde hay autos y cemento en vez de ríos y de bosques aunque fuesen de garambullos y de cardos; quitan algún dátil de las contadas palmeras que igual de tercas sobreviven, beben agua de fugas o depósitos abiertos, roban huevos a los cuervos. Guacamayas vuelan por el centro y lo hacen gritando con fuerza para informar al paso su presencia, causando admiración entre caminantes con ojos clavados al suelo y el pensamiento atrapado por las deudas financieras, mientras no tropiecen con un niño armado por una piedra y una resortera, o alguien con deseos de enjaularlas o un gato travieso que de un manazo las acabe. ¿Por qué no escapan a las barrancas del sur, hacia esos fascinantes y desconocidos paisajes azules? ¿Acaso también sucumbieron a la fascinación de este lugar horrendo que es la ciudad y duermen entre la melena con horzuela de una palmera infectada que no tardará en fallecer, mecidas por el feroz ruido de los antros? La tranquilidad de los montes vecinos en nada atrae a las guacamayas que vuelan por el centro, enfermas de ciudad como nosotros. Adictas al humo y a los gases tóxicos, al febril movimiento de humanos y de coches.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

Canasta de frutas

CANASTA DE FRUTAS
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

No hay frutos más dulces que las ciruelas en la canasta de tus pechos, en donde encuentro infinidad de jugos y sabores, hay de mango, melones y sandía.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

Barco de papel

BARCO DE PAPEL
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

En un barco de papel, un escarabajo verde condenado a volar atado por una de sus patas a un hilo, el tieso lomo de montañas azules en el horizonte, el sabor a tierra en la garbanza y la pingüica transportado en el canasto sobre la espalda de un encorbado y viejo campesino, los pies descalzos sacudiendo el charco, la competencia de corcholatas rellenas con lodo en el quicio de la banqueta, navegan imágenes de una niñez inocente acerca de la real naturaleza de este mundo, deslizándose en el mar de mis pupilas.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

Debería vengarse

DEBERÍA VENGARSE
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Debería bajar rodando acelerada el agua, venir de los montes a vengarse, una bestia desatada, arrastrando con ella hojas, piedras y porquería, llevándose de un manazo a quienes la violaron, a quienes la ofendieron, a quienes la ensuciaron, azotando impávida sus cráneos, debería librarse de esta terca infección que la amenaza.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

lunes, 17 de junio de 2013

Corren al éxito

CORREN AL ÉXITO 
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com


Veo a las personas de nuestro tiempo espoleadas por la idea del éxito, correr frenéticas hacia él para poseerlo y presumirlo, sin mirar los pequeños detalles que hacen de nuestras existencias algo maravilloso, como un café con los amigos, un martini con quien amas o recostarte sobre el pasto a contemplar las nubes y oír el diálogo de los pueblos de árboles y de pájaros.

En la fragorosa búsqueda del éxito, las personas de este tiempo andan en autos de sillas de piel y fina ingeniería, comen jamón sabor de avellana de brumosas montañas ibéricas, toman whiskey Old Parr y participan del dolor de los magnates a quienes con todo respeto mandan coronas de muerto. Así se hacen morcilla, varicosas, con el hígado cocido, fofas. Y mueren luego de gastar su fortuna en cirugías.

Corren tan rápido al éxito que se pierden de las gotas del rocío en la arboleda, del ansioso vuelo del colibrí tras las flores y del uniforme desfile de la hormiga obrera con sus morusas de harina entre los dedos.

Hermanos, no corran tan rápido hacia el éxito, que mi andar es lento y con las cosas más pequeñas me entretengo.

San Luis Potosí, S.L.P., a 17 de junio de 2013.

domingo, 16 de junio de 2013

Padre ausente

PADRE AUSENTE
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Dios es la imagen del padre ausente: nos hizo a su imagen y semejanza y ahí nos dejó aventados.

San Luis Potosí, S.L.P., a 16 de junio de 2013. 

Te recuerdo padre

TE RECUERDO PADRE
(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Padre, extraño tu olor a trabajo y a humo de cigarro.
Tus cuidadosos pasos al volver de madrugada.
Tus monedas para comprar dulces e historietas.
Tu silencioso perdón a mis palabras.
Tus maneras de encontrar felicidad en la modestia.
Pero más que todo eso extraño tus consejos y apacible presencia a mi lado.

San Luis Potosí, S.L.P., a 16 de junio de 2013.

¿Qué festejas padre?

¿QUÉ FESTEJAS PADRE?
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com
 
Ahí estás padre con el estómago ulcerado por el resentimiento, con la voluntad atrofiada por la cobardía, con la frente navajeada por innumerables derrotas.
¿Qué festejas mientras tu hijo sufre?
¿Qué festejas mientras tu hijo es amenazado?
¿Qué festejas mientras tu hijo anda entre peligros sin que tú lo hayas evitado?
¿Qué festejas, padre?
Acaso nomás que eres padre.

San Luis Potosí, S.L.P., a 16 de junio de 2013.

sábado, 15 de junio de 2013

Amor en la tempestad

AMOR EN LA TEMPESTAD


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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Nuestras ilusiones producen las nubes y no el agua vagabunda de los mares.

Los truenos electrizan el alma y muestran su existencia.

Un sol barrigón se acomoda a mitad del cielo y se pone a embarazar nubes de una en una.

Moja la lluvia los áridos suelos del olvido y su milagro consiste en sacar vida donde hay muerte.

Escurren los vidrios agua de los recuerdos.

La lluvia moja las plantas de los rincones olvidados.

La lluvia abre pétalos con el filo de sus cristales y moja los ojos con un trapo empapado en música.
Florean y se hinchan los rosales del olvido, con todo y pétalos y espinas, con la lluvia de la noche.

La lluvia trae historias de muerte al caerse el cielo.

Empapa el cielo a la noche y a ella le crujen los huesitos.

Nomás la noche nos dirá a qué se debe su rugido y su aguacero. Mientras podemos adivinar.

El agua de lluvia limpia las costras de los sentimientos.

Bajo la tempestad sólo se escucha el diálogo de los amantes.

La temible noche hace huir al sol cobarde, lanzándole estruendosos rugidos por su boca.

Mamá tiene un cántaro de lluvia en el útero para mecernos.

La lluvia es la canción de mamá cuando nos carga con sus brazos líquidos.

En la tempestad los amantes andan lento, mientras los demás se protegen de las astillas del cielo.

Hacer el amor es escribir un poema en el libro de los cuerpos y sólo de esa escritura es de cuanto somos dueños.

Sol y nubes hacen su romance, mientras las personas escuchamos espantados el crujir de vertebras y la explosión de quejidos.

Sol y nubes hacen hijos de luz y agua, mientras las personas piensan en pagarés y letras de cambio.


Descienden las bailarinas del cielo y danzan con sus largas piernas en mi cuerpo.

Hay un naufragio al reventarse las nubes en mi cabeza.

¡Qué importa comprar otros zapatos si con ellos he jugado en los charcos del comienzo!

El baño de lluvia anima hasta a los más tiesos al abrazo.

El amor escurre a gotas por las piernas, rueda en almíbar por las venas, empapa los interiores, inunda y tuerce el cuerpo al eyacular el cielo.

El orgasmo es ruidoso y veloz como un rayo en el cielo. En cambio, el amor es calmo y duradero como la lluvia.

En las tierras del Trópico de Cáncer sólo hay queja del sol, porque cuece el cerebro y hace de la gente un cascarón.

GASTRONOMÍA

El amor es también una experiencia gastronómica.

Detrás del amor más intenso bate el deseo de comerse al otro.

Nada más sabroso que unas tibias y olorosas patitas en la cama.

El amor puede presentarse en la forma de chocolate oscuro o de chocolate blanco.

Quienes han probado dicen que lo más rico del amor sabe a leche con azúcar.

Cómeme, lámeme, chúpame, muérdeme, el cuerpo es un barquillo de fresa, unos chiles en nogada y unos duraznos en almíbar.

Comer testículos verdes y amantecados a diario, en bolillo, en tortilla, con totopos, aumenta el poder sexual.

El amor se siente en la boca y dan ganas de comerlo o vomitarlo. Sabe a miel, a vainilla, a leche, a carnitas... a veces a estafiate o bilis.

Quien gusta de comer pies halla tamales de frijol en quienes ama.
¿Verdad que el amor no es un ejercicio intelectual? Yo digo que es un banquete de carne cocida al vapor.

Una mujer dormía con su marido muerto y cada noche le daba un pellizquito para alimentarse de su amor.

EXTREMIDADES

Dormir con el cadáver del marido más de un año y cada noche rezar a dios para revivirlo eso es amor y lo demás es tedio.

La mujer durmió con su marido muerto más de un año, porque era mayor su miedo a perder la pensión que a pasarla con un cadáver mal oliente.

Del marido muerto ella copió las manos en cera para venerarlas y el olor lo tenía de los cabellos y el sudor de la almohada.

¿Debería preguntar a mi mujer si ella también dormiría con mi cuerpo sin vida o será mejor esperar una sorpresa?

Mi mujer no dormiría con mi cadáver, pues si de algo respinga es del mal aroma, aunque podría untarme desodorante.

San Luis Potosí, S.L.P., a 10 de junio de 2013.