miércoles, 17 de julio de 2013

Tatuajes

TATUAJES

(Todos los derechos reservados) 

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com


El tatuaje es el arte de la posmodernidad.

Como las ilusiones colectivas se evaporaron, ya sólo quedan las individuales que se imprimen en la piel.

El ser humano le disputa a la Naturaleza el monopolio del gusto de tatuarse, al inyectarse tinta en su piel con formas aún más caprichosas y ocurrentes, sólo que para su desgracia éstas no tienen vida propia aún.

¿Qué es un tatuaje sino la fotografía del inconsciente o el registro de la historia sobre la piel sin el empleo de películas, cámaras o revelados, sino solamente de aguja, tinta e imaginación?

El tatuaje es la apropiación más individual del arte: es la única forma inventada hasta hoy para fundirlo en lo único que pertenece al ser y que es su propia piel.

El hombre encontró en el tatuaje la experiencia de la mujer, quien hasta entonces era la única en dar criaturas con dolor.

¿No es el tatuaje una fórmula alquimista para crear seres inverosímiles en la piel del universo?

Un ser tomó aguja y tinta y se puso a dibujar pacientemente infinidad de criaturas en su piel, y de ese acto artístico todos vinimos.

El tatuador es un dios que pone a hablar a sus criaturas.

Un tatuaje es la voz de lo que siente el tuétano de los huesos y brota por la piel.

Al hacerse polvo nuestras ilusiones, sólo nos queda recordarlas entintadas en el cuerpo.


Tatuarse el nombre de otro en el cuerpo, como la placa de un auto, es aceptarlo como su dueño y decirlo al mundo.

Yo tatuaría en la piel el nombre de la mujer que me ha alimentado para exteriorizar mi amor por ella, y que allí permanezca grabado hasta que se haga polvo.

Tatuaré en mis costillas el nombre de Martha, la única mujer de cuya carne me he alimentado, que me ha protegido con su piel de mis fantasmas, que me ha sanado en mis enfermedades, incluidas las del miedo, que me ha regalado su trabajo sin chantajes.

San Luis Potosí, S.L.P., a 15 de julio de 2013.

La víctima

LA VÍCTIMA

(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Sus colegas se burlan del muchachito, quien llora ante el cadáver de su primera víctima y le dicen que así es la existencia. Antes debió contratarse en el grupo criminal... sufrió hambre... fue echado de casa... escuchó pleitos a diario entre su padre y su madre... sufrió golpes e insultos... nació en un hogar cruzado en el corazón por la estaca del capitalismo.

San Luis Potosí, S.L.P., a 14 de julio de 2013.

Pisadas en la noche

PISADAS EN LA NOCHE


(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Ha avanzado la noche y con temor camino hacia la casa por calles desiertas y semioscuras. Avanzo con mis sentidos alerta. Cada noche suceden asesinatos y secuestros. Llego a una boca calle y escudriño entre las sombras a fin de mirar alguna amenaza detrás de los postes o escondida en las puertas. Camino aprisa tratando de alejarme y de llegar pronto a casa. Por fin llego. Mi nerviosismo me impide acertar en la cerradura hasta que logro abrir después de varios intentos. Cierro apresuradamente la puerta y con alivio siento el calor del hogar. Concentro mi oído y escucho unas pisadas que se alejan, hasta que se van ahogando en el dilatado silencio de la noche...

San Luis Potosí, S.L.P., a 13 de julio de 2013.

En el parque

EN EL PARQUE


(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza

ealvaradois@yahoo.com

El parque ha quedado desierto. Nadie hay excepto yo, que me dormí en una banca. Sólo muge el viento entre los pinos y su sonido parece el de gritos y risas de los niños. A pesar de que ellos ya se fueron, un columpio se mueve como si alguien estuviese en él. Quisiera estar seguro que es el viento quien lo mueve; que mi miedo a esta soledad me hace sentir una presencia en mi espalda y el crujir de hojas secas...


San Luis Potosí, S.L.P., a 13 de julio de 2013.

No te distraigas

NO TE DISTRAIGAS

(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com


Mientras la bestia resuelle no podrás recostarte sobre el fresco y prometedor prado para disfrutar de las escenas del cielo ni distraerte con la actividad de las aves, porque siempre buscará exprimirte el último aliento o apropiarse hasta de lo que no debería de tener dueño.

San Luis Potosí, S.L.P., a 13 de julio de 2013.

jueves, 11 de julio de 2013

El pueblo cuachichitl

EL PUEBLO CUACHICHITL

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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com


Hace apenas unos años, no sé cuántos, de pronto comencé a oírlos entre los árboles, a chismorrear con un lenguaje musical, desmintiendo versiones de sabios que les negaban capacidad de hablar. Yo no los había oído hasta cuando comencé a atender los sonidos de los diferentes pueblos del planeta; y de pronto oí sus chismes, pronunciados con armónicas en la garganta, parados muy altivos, muy vivaces, muy orondos, en los alambres de la luz y en las antenas de televisión. Fue hasta entonces que supe que ellos son la mítica nación de los cuachichiles, aquellos de cabeza roja de quienes con respeto y cierto miedo hablaban los nahuas, que debieron convertirse en pájaros para sobrevivir al exterminio español.

San Luis Potosí, S.L.P., a 11 de julio de 2013.

sábado, 6 de julio de 2013

Matemos a la bestia

MATEMOS A LA BESTIA

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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com


Debería de ayudar a liberarnos.
Colaborar en la destrucción de la bestia.
Mostrarnos que en la dictadura de la mercancía nadie es libre.
¿Acaso no sabemos que mientras haya opresores habrá oprimidos?
¿Ignoramos que mientras respire el afán de posesión pateará el impulso de esclavitud?
¿Acaso no comprendemos que el trabajo compartido y la renuncia de las cosas inútiles son el comunismo?
¿No hay mujeres que convierten a sus hombres en burros de trabajo y viven como prostitutas por un carro?
Hay que matar a la bestia que nos seduce a cometer abusos y traiciones.
Que nos lleva a hacer del otro un medio para llegar a nuestros fines.
Hay que descuartizarla porque nos hace apetecer las cosas muertas.
Curarnos de su aliento que nos transforma a todos en gandallas.
Sólo así podría la teoría comunista y del género ayudar a liberarnos.

San Luis Potosí, S.L.P., a 6 de julio de 2013.

Si algo me remputa

SI ALGO ME REMPUTA


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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com
 

Si algo me remputa es la injusticia.
No sólo aquella que nace de la explotación del hombre por el hombre.
De aquella que surge de la sangrienta conquista de un pueblo en desventaja.
De la cosificación de la mujer como olla de cocina.
De su bestialización como burro de planchar.
De la miseria a la que el capitalismo condena a familias, a los niños y a la juventud.

Si algo me remputa es la injusticia.
Pero más aquella que nace del mismo centro de la idiotez humana.
Del padre inseguro que encierra a sus hijos en un departamento del tamaño de un huevo.
Y les prohibe correr libres detrás de una pelota o andar en bicicleta bajo la lluvia.
De la madre perversa que a su propia hija esclaviza o hace su sirvienta.
Y mueve su bondad con hilos, diciéndole que es su mano derecha.
Del matrimonio que impide a sus hijos gozar cada minuto, mientras la Tierra gira en su eje y da vueltas al sol.

Si algo me remputa es la injusticia, aquella que surge de la criminal producción capitalista.
Pero más que esa me remputa aquella que surge del centro mismo de la idiotez humana...

San Luis Potosí, S.L.P., a 6 de junio de 2013.

miércoles, 3 de julio de 2013

Compasión

COMPASIÓN

(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com


La gente de mi tierra es bien extraña. Pueden ver a una mujer con su hijo en brazos que les implora por unas monedas o un muchacho que les pide para un taco y a ninguno darles algo. En cambio miran compadecidos a los borrachos, tumbados en el piso con los pantalones orinados, y les regalan sus monedas para comprar más alcohol. De veras que no entiendo a la gente de mi tierra.

San Luis Potosí, S.L.P., a 3 de julio de 2013.

martes, 25 de junio de 2013

Corredores

CORREDORES

(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Hace horas que quienes competían en el marathón por dinero terminaron su carrera. Sin embargo, desde mi ventana sigo viendo personas que golpean sus huesos contra los duros e irregulares adoquines, imagino como crujen rodillas y tobillos, siento su flagelo en mis caderas. Van a punto del infarto, meneándose lastimosamente, con el dolor expuesto en la cara. Esas personas no compiten por dinero. Corren estimulados por la imagen de sí mismos, inscrita por una razón sólo por ellos conocida en algún profundo rincón de sus entrañas, aunque también quizás completamente inconsciente. A esa imagen llaman meta.

San Luis Potosí, S.L.P., a 25 de junio de 2013.

Nectario

NECTARIO

(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Si toda intervención humana es una modificación del orden de las cosas, ¿qué hacer con el nectario de colibríes en mi ventana? ¿Privarme acaso del único pedazo de naturaleza que aún disfruto en esta ciudad envuelta en nubes de monóxido de carbono y otros gases industriales? ¿Dejar que esas pequeñas criaturas vuelen por el mundo conforme a la temperatura de los vientos y vivan o sucumban, según sus propias capacidades? ¿Acostumbrarme a su ausencia a cambio de la certeza de que su deseo de llenar sus venas con azúcar les llevará a buscar desesperados bosques cada vez más raros? ¿A llevarse mis segundos de asombro en sus nerviosas alas?

San Luis Potosí, S.L.P., a 25 de junio de 2013.

domingo, 23 de junio de 2013

Guacamayas en el centro de San Luis

GUACAMAYAS EN EL CENTRO DE SAN LUIS
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Guacamayas vuelan por el centro de San Luis, obstinada resistencia de vivir en un sitio donde hay autos y cemento en vez de ríos y de bosques aunque fuesen de garambullos y de cardos; quitan algún dátil de las contadas palmeras que igual de tercas sobreviven, beben agua de fugas o depósitos abiertos, roban huevos a los cuervos. Guacamayas vuelan por el centro y lo hacen gritando con fuerza para informar al paso su presencia, causando admiración entre caminantes con ojos clavados al suelo y el pensamiento atrapado por las deudas financieras, mientras no tropiecen con un niño armado por una piedra y una resortera, o alguien con deseos de enjaularlas o un gato travieso que de un manazo las acabe. ¿Por qué no escapan a las barrancas del sur, hacia esos fascinantes y desconocidos paisajes azules? ¿Acaso también sucumbieron a la fascinación de este lugar horrendo que es la ciudad y duermen entre la melena con horzuela de una palmera infectada que no tardará en fallecer, mecidas por el feroz ruido de los antros? La tranquilidad de los montes vecinos en nada atrae a las guacamayas que vuelan por el centro, enfermas de ciudad como nosotros. Adictas al humo y a los gases tóxicos, al febril movimiento de humanos y de coches.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

Canasta de frutas

CANASTA DE FRUTAS
(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

No hay frutos más dulces que las ciruelas en la canasta de tus pechos, en donde encuentro infinidad de jugos y sabores, hay de mango, melones y sandía.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

Barco de papel

BARCO DE PAPEL
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

En un barco de papel, un escarabajo verde condenado a volar atado por una de sus patas a un hilo, el tieso lomo de montañas azules en el horizonte, el sabor a tierra en la garbanza y la pingüica transportado en el canasto sobre la espalda de un encorbado y viejo campesino, los pies descalzos sacudiendo el charco, la competencia de corcholatas rellenas con lodo en el quicio de la banqueta, navegan imágenes de una niñez inocente acerca de la real naturaleza de este mundo, deslizándose en el mar de mis pupilas.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

Debería vengarse

DEBERÍA VENGARSE
(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Debería bajar rodando acelerada el agua, venir de los montes a vengarse, una bestia desatada, arrastrando con ella hojas, piedras y porquería, llevándose de un manazo a quienes la violaron, a quienes la ofendieron, a quienes la ensuciaron, azotando impávida sus cráneos, debería librarse de esta terca infección que la amenaza.

San Luis Potosí, S.L.P., a 23 de junio de 2013.

lunes, 17 de junio de 2013

Corren al éxito

CORREN AL ÉXITO 
(Todos los derechos reservados) 

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com


Veo a las personas de nuestro tiempo espoleadas por la idea del éxito, correr frenéticas hacia él para poseerlo y presumirlo, sin mirar los pequeños detalles que hacen de nuestras existencias algo maravilloso, como un café con los amigos, un martini con quien amas o recostarte sobre el pasto a contemplar las nubes y oír el diálogo de los pueblos de árboles y de pájaros.

En la fragorosa búsqueda del éxito, las personas de este tiempo andan en autos de sillas de piel y fina ingeniería, comen jamón sabor de avellana de brumosas montañas ibéricas, toman whiskey Old Parr y participan del dolor de los magnates a quienes con todo respeto mandan coronas de muerto. Así se hacen morcilla, varicosas, con el hígado cocido, fofas. Y mueren luego de gastar su fortuna en cirugías.

Corren tan rápido al éxito que se pierden de las gotas del rocío en la arboleda, del ansioso vuelo del colibrí tras las flores y del uniforme desfile de la hormiga obrera con sus morusas de harina entre los dedos.

Hermanos, no corran tan rápido hacia el éxito, que mi andar es lento y con las cosas más pequeñas me entretengo.

San Luis Potosí, S.L.P., a 17 de junio de 2013.

domingo, 16 de junio de 2013

Padre ausente

PADRE AUSENTE
(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Dios es la imagen del padre ausente: nos hizo a su imagen y semejanza y ahí nos dejó aventados.

San Luis Potosí, S.L.P., a 16 de junio de 2013. 

Te recuerdo padre

TE RECUERDO PADRE
(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Padre, extraño tu olor a trabajo y a humo de cigarro.
Tus cuidadosos pasos al volver de madrugada.
Tus monedas para comprar dulces e historietas.
Tu silencioso perdón a mis palabras.
Tus maneras de encontrar felicidad en la modestia.
Pero más que todo eso extraño tus consejos y apacible presencia a mi lado.

San Luis Potosí, S.L.P., a 16 de junio de 2013.

¿Qué festejas padre?

¿QUÉ FESTEJAS PADRE?
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Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com
 
Ahí estás padre con el estómago ulcerado por el resentimiento, con la voluntad atrofiada por la cobardía, con la frente navajeada por innumerables derrotas.
¿Qué festejas mientras tu hijo sufre?
¿Qué festejas mientras tu hijo es amenazado?
¿Qué festejas mientras tu hijo anda entre peligros sin que tú lo hayas evitado?
¿Qué festejas, padre?
Acaso nomás que eres padre.

San Luis Potosí, S.L.P., a 16 de junio de 2013.

sábado, 15 de junio de 2013

Amor en la tempestad

AMOR EN LA TEMPESTAD


(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Nuestras ilusiones producen las nubes y no el agua vagabunda de los mares.

Los truenos electrizan el alma y muestran su existencia.

Un sol barrigón se acomoda a mitad del cielo y se pone a embarazar nubes de una en una.

Moja la lluvia los áridos suelos del olvido y su milagro consiste en sacar vida donde hay muerte.

Escurren los vidrios agua de los recuerdos.

La lluvia moja las plantas de los rincones olvidados.

La lluvia abre pétalos con el filo de sus cristales y moja los ojos con un trapo empapado en música.
Florean y se hinchan los rosales del olvido, con todo y pétalos y espinas, con la lluvia de la noche.

La lluvia trae historias de muerte al caerse el cielo.

Empapa el cielo a la noche y a ella le crujen los huesitos.

Nomás la noche nos dirá a qué se debe su rugido y su aguacero. Mientras podemos adivinar.

El agua de lluvia limpia las costras de los sentimientos.

Bajo la tempestad sólo se escucha el diálogo de los amantes.

La temible noche hace huir al sol cobarde, lanzándole estruendosos rugidos por su boca.

Mamá tiene un cántaro de lluvia en el útero para mecernos.

La lluvia es la canción de mamá cuando nos carga con sus brazos líquidos.

En la tempestad los amantes andan lento, mientras los demás se protegen de las astillas del cielo.

Hacer el amor es escribir un poema en el libro de los cuerpos y sólo de esa escritura es de cuanto somos dueños.

Sol y nubes hacen su romance, mientras las personas escuchamos espantados el crujir de vertebras y la explosión de quejidos.

Sol y nubes hacen hijos de luz y agua, mientras las personas piensan en pagarés y letras de cambio.


Descienden las bailarinas del cielo y danzan con sus largas piernas en mi cuerpo.

Hay un naufragio al reventarse las nubes en mi cabeza.

¡Qué importa comprar otros zapatos si con ellos he jugado en los charcos del comienzo!

El baño de lluvia anima hasta a los más tiesos al abrazo.

El amor escurre a gotas por las piernas, rueda en almíbar por las venas, empapa los interiores, inunda y tuerce el cuerpo al eyacular el cielo.

El orgasmo es ruidoso y veloz como un rayo en el cielo. En cambio, el amor es calmo y duradero como la lluvia.

En las tierras del Trópico de Cáncer sólo hay queja del sol, porque cuece el cerebro y hace de la gente un cascarón.

GASTRONOMÍA

El amor es también una experiencia gastronómica.

Detrás del amor más intenso bate el deseo de comerse al otro.

Nada más sabroso que unas tibias y olorosas patitas en la cama.

El amor puede presentarse en la forma de chocolate oscuro o de chocolate blanco.

Quienes han probado dicen que lo más rico del amor sabe a leche con azúcar.

Cómeme, lámeme, chúpame, muérdeme, el cuerpo es un barquillo de fresa, unos chiles en nogada y unos duraznos en almíbar.

Comer testículos verdes y amantecados a diario, en bolillo, en tortilla, con totopos, aumenta el poder sexual.

El amor se siente en la boca y dan ganas de comerlo o vomitarlo. Sabe a miel, a vainilla, a leche, a carnitas... a veces a estafiate o bilis.

Quien gusta de comer pies halla tamales de frijol en quienes ama.
¿Verdad que el amor no es un ejercicio intelectual? Yo digo que es un banquete de carne cocida al vapor.

Una mujer dormía con su marido muerto y cada noche le daba un pellizquito para alimentarse de su amor.

EXTREMIDADES

Dormir con el cadáver del marido más de un año y cada noche rezar a dios para revivirlo eso es amor y lo demás es tedio.

La mujer durmió con su marido muerto más de un año, porque era mayor su miedo a perder la pensión que a pasarla con un cadáver mal oliente.

Del marido muerto ella copió las manos en cera para venerarlas y el olor lo tenía de los cabellos y el sudor de la almohada.

¿Debería preguntar a mi mujer si ella también dormiría con mi cuerpo sin vida o será mejor esperar una sorpresa?

Mi mujer no dormiría con mi cadáver, pues si de algo respinga es del mal aroma, aunque podría untarme desodorante.

San Luis Potosí, S.L.P., a 10 de junio de 2013.

domingo, 26 de mayo de 2013

Una dulce mujer

UNA DULCE MUJER
(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Mi mujer es tan dulce que hasta a las moscas les tira los trapazos con cuidado.

San Luis Potosí, S.L.P., Mex., 17 de mayo de 2013.

Seres de pacholi y batik

SERES DE PACHOLI Y BATIK

(Todos los derechos reservados)


Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

No podría decir cuál ha sido la época más divertida que he tenido por miedo a cometer injusticias con quienes me han acompañado en diferentes momentos de mi actual forma de existir o a dejar de mencionar alguna por ser víctima en este minuto de alguna mala jugada de mi cada vez más senil e intolerante cerebro.

Sin embargo, puedo decirles que una de las épocas que siempre hace vibrar las cuerdas en mi zona de felicidad o cuyos recuerdos llegan con frecuencia a mi consciente como esas olas lánguidas que lamen suavemente las orillas de las presas o de los lagos, corresponde a los ya lejanos setenta.

Aquellos eran años de liberación. Toda la juventud de esa década o quizás solamente haya sido la juventud urbana y mi pertenencia a esa clase de gente me hace decir esa torpe generalización, desafiaba a la ideología conservadora y a cualquier cosa, actitud, pensamiento o institución identificada como portadora de los viejos valores de la burguesía, de las religiones oficiales y cómplices del poder, y de la autoridad cualesquiera que fuesen sus personajes, tales como los padres, los maestros, los policías, los directivos, los jefes, etc.

Debido a que algunos descubrieron felizmente que el cuerpo había sido tatuado por infinitesimales actos de poder y que una forma de desafiar a quienes lo ejercían era la de tomar el dominio del propio cuerpo, cosa que a quienes mandaban provocaba una sensación de fractura de huesos, quienes eramos adolescentes o jóvenes en aquella década incorporamos a nuestro vestido y aspecto una diversidad de modelos, texturas, adornos o formas de cabello que daban la impresión de que así surgía un nuevo tipo de sujeto social: el ser andrógino o unisex.

En esa época, los hombres usamos zapatos de plataformas y tacones; pantalones a la cadera con cremalleras expuestas, bicolores y acampanados; cortes de cabello de diferentes tamaños o tipos que incluían el estilo Afro; ajustadas playeras de estambre; camisas con elásticos en la cintura y en los puños; manzanas mordidas de pasta colgando del cuello; pulseras hechas con clavos de herrar; cinturones de macramé; chamarras de mezclilla bañadas en pacholi; fulares de colores anudados también al cuello.

No conocí a uno de aquellos muchachos que pensara que sólo por usar esas ropas, esos adornos o esos pelos pensara o sintiera ser homosexual, sin desconocer que entre nosotros los había y que igual estimamos por ser personas como cualquiera, con defectos y con virtudes.

Después de aquella alegre década de radicalismo en las artes y de la toma de poder del cuerpo de uno, cada vez más cerca de la vejez miro con asombro y con desprecio como esta humanidad, condenada a vivir amontonada como ratones en las ciudades, ha terminado por sucumbir ante el neurótico influjo de quienes norman la existencia humana a partir de sus viejos moldes y sus desquiciados conceptos de normalidad.

Por eso, cuando mis pensamientos escapan de este cerco que nos han impuesto para impedir alegrarnos con la creación de universos o sinfonías radicales, mis recuerdos van a pasearse a aquel lejano tiempo. Pero entonces la mirada perdida de mis ojos me delata y no falta quien me pregunte si sigo aquí o en dónde ando.

Nada, respondo con fastidio, sólo yo sé que ando paseando por aquellas playas apacibles de mis recuerdos, cuando aplanaba las calles con mis zapatos de plataforma y de tacón, y competía con el aroma de las flores con mi chamarra de mezclilla bañada en pacholi y con el color del cielo teñido en una playera azul turquesa pintada con una pastilla de anilina y agua dentro de un balde, como si fuese la misma técnica batik utilizada por la Naturaleza para manchar el mediodía del verano.

Y lo hago sin que nadie me mire como un ser extraño por entre las ventanas o me detenga para golpearme por parecer homosexual o por ser simplemente algo extraño, como uno de esos mayates que erizan los vellos de las personas ordinarias.

San Luis Potosí, S.L.P., Mex., domingo 26 de mayo de 2013.

viernes, 24 de mayo de 2013

El mandato de la moda

EL MANDATO DE LA MODA
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 Eduardo José Alvarado Isunza 
ealvaradois@yahoo.com 

Sólo un verdadero avant garde comprende que la moda para serlo debe de ser extrema y el cuerpo debe portar sus hechuras con galanura, porque el dolor es dulce ante la admiración de los demás.

 ¿Qué es el cuerpo frente a la rica satisfacción del yo interior? Si algo sobra hay que quitarlo o si falta hay que ponerlo. 

San Luis Potosí, S.L.P., a 24 de mayo de 2013.